OPINIÓN: Campaña de odio

lunes, 3 de julio de 2017


Tengo 31 años participando activamente en todas las elecciones de Acroarte para elegir al presidente de esa entidad, y les puedo asegurar, líderes, porque como dije, he estado en todas, que es la primera vez que se derrama tanto odio, tanto veneno contra un candidato, como ocurrió con Cristina Liriano.
En la historia de los procesos electorales internos, se han dado muchas contiendas aguerridas. Para mí, las más aguerridas fueron las de 1991, cuando compitieron Joseph Cáceres y José Francisco Arias, y la de 1995 que José Tejada Gómez venció a Joseph Cáceres. Recuerdo que hubo acusaciones de vínculos con el narcotráfico, que luego el propio jefe de la DNCD se encargó de desmentir. Eso pasó como un tema de campaña, y Acroarte siguió adelante.
Pero en esta contienda, hubo saña y discriminación contra alguien que estaba ejerciendo su derecho. Desconocía que en algunos miembros se anidaba tanta maldad y mezquindad, y más contra una mujer, que es el ser más sublime.

Eso llegó hasta el punto de insultos personales que rayaban en la discriminación racial. Es una forma de violencia de género.
Ese odio me preocupa, no es bueno para la salud de Acroarte, porque ya trasciende más allá de los temas propios de campaña.