Tiembla la pizarra en el país por documentos Odebrecht

jueves, 18 de mayo de 2017

Nerviosismo por papeles Odebrecht
Tras la llegada ayer al país de los documentos enviados por Brasil en torno al caso Odebrecht, el nerviosismo se ha apoderado de algunos, mientras la población se mantiene a la expectativa sobre los nombres de los que recibieron sobornos de parte de la constructora.
Ejecutivos de Odebrecht admitieron ante un corte de Nueva York que distribuyeron 92 millones de dólares (4,324 millones de pesos) en sobornos en República Dominicana para obtener contratos de obras gubernamentales.
Sin embargo, la Procuraduría General de la República, dijo esta mañana que los nombres no serán dados a conocer al país hasta tanto se produzca el sometimiento formal por ante los tribunales de los implicados.
Los nombres de los sobornados eran manejados esta mañana en la Procuraduría General de la República bajo un estricto hermetismo de confiabilidad.

Los investigadores, con el procurador a la cabeza, trabajan en el análisis y confrontación de las informaciones que llegaron desde Brasil con las que fueron recolectadas en el país.
El equipo de investigadores, conformado por técnicos, analistas fiscales, traductores y personal especializado del Ministerio Público, labora en la traducción legal de cientos de archivos recibidos, para cotejarlos y verificarlos con los miles de datos recabados durante la investigación local y con otros detalles específicos suministrados por la empresa brasileña.
En torno al conocimiento de los nombres de los sobornados, la Procuraduría reiteró que en aras de la transparencia que merece la ciudadanía, en la medida que la investigación d y el cumplimiento del indispensable proceso legal lo permitan, todas esas informaciones y documentaciones, sin excepción, serán de conocimiento público cuando se depositen ante los tribunales.
Reiteró que muy pronto el pueblo podrá comprobar que todo al que las pruebas señalen que fue beneficiado con los sobornos que Odebrecht admitió que pagó en el país, será sometido a la justicia y encarcelado, sin importar quién sea, ni el cargo o la filiación política.