OPINIÓN: El temor del gobierno a un golpe de Estado

martes, 10 de enero de 2017

Periodista Marino Baez
Por MARINO BÁEZ

Detrás de la banda que dirigía el teniente John Percival Matos se esconden poderosos turpenes de la Policía Nacional, que quizás no cuentan con el apoyo del presidente Danilo Medina para realizar o poner en marcha sus fechorías en contra de la sociedad dominicana, sin embargo, creemos que el mandatario no procede judicialmente, porque le teme a una casería en contra de su gobierno que podría terminar en un golpe de estado.

Al presidente Danilo Medina no le interesa enfrentar la delincuencia; y si no es así, que instruya a la prole judicial de su gobierno para que llame a los tribunales de justicia a todos aquellos generales, retirados y no retirados de la Policía violadores las leyes dominicanas que a través de despachos internos dirigen bandas de delincuentes.

En la banda que dirigía John Percival Matos, la cual no ha sido desarticulada, están vinculados militares de alto rango que pululan en el entorno del gobierno y es posible que hasta su propio padre, el general retirado, Rafael Percival Peña, que conociendo las habilidades delictivas de su hijo se ha mantenido a la defensiva  con amenazas contundentes en contra del mandatario y el propio gobierno.

Son incontables las secuelas de asesinatos ejecutados por Percival Matos y que la Policía conocía, hasta que se rebozó la copa con el asalto a la sucursal del Banco Popular, cargando con más de siete millones de pesos sin que las autoridades investiguen su destino a acepción de la supuesta incautación de un millón que estaba en la Jipeta adquirida en la provincia de La Vega.

“Cuando los pantalones no aprietan hay que abrirles más agujeros a la correa para no llevarnos la sorpresa inesperada de quedarnos en calzoncillo”. La delincuencia desmedida tiene al gobierno peledeista en calzoncillos y si no se levanta y aprieta los pantalones es posible que se quede desnudo y lo dejen en las calles.

El presidente tiene información de todo lo que sucede a su alrededor, por tanto, está en el deber de ejecutar acciones para proteger a la ciudadanía por encima de cualquier apetencia política.

Hay complicidad en el entorno policial con narcotraficantes y bandas de delincuentes que tienen años operando en el país, provocando temor en la población, llevando luto a familias, causando persecución, afectando la productividad, etc., etc., pero no hay una estrategia del gobierno que conlleve a tomar acciones contundentes por temor a un golpe de estado.

“El estado somos todos; y como somos todos, hay que enfrentar las amenazas contra quienes buscan destruirlo”.  Por ejemplo, ¿cuánto años tiene dirigiendo una  banda de delincuentes en el poblado de Gurabo-Santiago, el ex teniente de la Policía Nacional, Fernando de los Santos (“La Soga”)?

Los gobiernos de Rafael Leónidas Trujillo Molina fueron funestos para el país, sin embargo, cuando se trataba de proteger el estado actuaba sin desmayo, terminando a tiempo con los delincuentes, llegando a dar instrucciones para que fueran asesinados los autores, hace 59 años, del asalto a la sucursal del Royal Bank of Canadá, de Santiago, hecho que la población de esa época recuerda, principalmente a Eudes Bruno Maldonado Díaz, quien hacía galas de poseer los dones otorgados por el “Príncipe Carmelo”, creyente de la brujería. 

“Actuar para proteger al Estado no es un delito, es un delito considerarse dueño del Estado, protegiendo a quienes no aportan absolutamente nada al Estado”.

El autor es Periodista
Reside en Estados Unidos