Ir al contenido principal

PULSACIONES

POR RADHAMÉS GÓMEZ PEPÍN
Estoy obligado a reanudar la publicación de esta columna para explicar –espero que ya definitivamente- mi participación como testigo en el desalojo de los seis médicos que habían iniciado una huelga de hambre en el local de la Secretaría de Salud Pública.
Dormía plácidamente junto a mi esposa Cornelia Margarita, en nuestra residencia de Isabel Villas, cuando sonó el teléfono de mi celular a las 2:50 de la madrugada del jueves. Pensé todo lo malo que hay que imaginarse.
Sin embargo, quien llamaba era el coronel Nelson Rosario, relacionista público de la Policía, para decirme que su jefe, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, le había pedido que me llamara para ser testigo del desalojo de los médicos en huelga, desde la media mañana del miércoles, y su conducción al local del Colegio Médico.
No vacilé para aceptar la invitación y le pedí a mi esposa que me acompañara en su vehículo, porque yo no tengo y tampoco sé ni quiero aprender a manejar, aunque he piloteado solo dos tipos de avión. Pero ya esa es otra cosa.
Unos 15 minutos después Cornelia y yo íbamos rumbo al destacamento de la Policía de Naco, en el Centro Olímpico, donde me había citado el coronel Rosario.
Llegamos poco antes de las 3:30 y allí estaban, dentro de tres o cuatro yipetas, los médicos en huelga. Hablé con el presidente del gremio, doctor Waldo Ariel Suero, quien me dijo airado– mientras se agarraba la muñeca izquierda- que sus derechos civiles habían sido violados y que le habían golpeado.
Algo similar me dijo la doctora Florentina Liquet Arias, quien gritaba a todo pulmón mientras se agarraba la pierna derecha. El coronel Rosario negó que los hubieran golpeado y ofreció los servicios de médicos de la Policía para comprobar el estado de ambos.
Los dos se negaron a ser examinados y el doctor Suero alegó que tenía sus propios médicos.
De Naco nos fuimos en caravana hasta el local del Colegio Médico cuya puerta de entrada fue abierta por un guardián y sólo entraron los huelguistas. Y se rompió la taza. Todo concluyó con mi entrada al periódico, a eso de las 4 de la madrugada mientras Cornelia regresaba al hogar.
Después se produjo lo de la foto del doctor Suero sin esposas, enviada a El Nacional por la Policía y publicada el jueves en primera página. En pocas horas se detectó que la foto había sido torpemente manipulada y que, en ese momento, el médico estaba esposado. Otra lo presenta cuando es llevado en volanda por dos mastodontes oficiales, porque dicen que se resistió al salir.
Yo no vi nada de eso, porque dormía en tales momentos y creo que lo de la foto fue producto de una estúpida reclutada de alguien que pensó que hay más pendejos de la cuenta.
Hoy debe de estar preocupado y en espera de sanciones. Y como no soy médico, nada sé de los yesos que han aparecido después de aquella madrugada.
¿Conformes? Ahora déjenme descansar.
rgomez@elnacional.com.do

Comentarios

Entradas populares de este blog

Madre de Romeo Santos todavía se niega mudarse del Bronx

La madre del afamado cantante bachatero Anthony Romeo Santos, se niega a salir del Bronx, barrio donde el cantante nació y creció, pero que no es el mejor lugar para vivir. El artista compró una casa maravillosa para su madre en otro lugar, pero ella no quiere abandonar su hogar, aunque sea humilde, la señora quiere seguir ahí. “Hice muchas estupideces. Sin embargo, con una de mis primeras pagas le compré una casa a mi madre. Pero hasta este día ella sigue viviendo en el mismo barrio en el que nací y me crié, ¡no quiere mudarse! Yo quiero que se mude, no es precisamente uno de los mejores barrios”, dijo el afamado cantante.

En medio de llantos y dolor sepultan restos hijo de Guido Gómez Mazara

El llanto era hoy el común denominador entre familiares y amigos durante el funeral del niño Maximiliano Gómez Nogué, hijo del ex consultor jurídico y dirigente perredeísta Guido Gómez Mazara, quien falleciera el pasado jueves en Orlando, Florida, a causa de un aneurisma cerebral. El cadáver del menor fue sepultado en el cementerio de la avenida Máximo Gómez pasadas las cuatro de la tarde, pero antes de salir de la funeraria Blandino se realizó una misa de cuerpo presente oficiada por el padre Fray Máximo Rodríguez. La celebración eucarística contó con emotivas canciones religiosas. Unos cinco minutos antes de salir con el féretro, los familiares pidieron a los asistentes que los dejaran un momento solos junto al cadáver del niño para darle el último adiós en la intimidad de la familia. Al cementerio acudieron amigos y allegados de Gómez Mazara para acompañarlo a darle el último adiós a su hijo. Entre ellos se encuentran Julio Maríñez, Carlos Julio Féliz, Fausto Ruiz, el comunicador...