Por Tony Brito BONAO.-La tristeza y la angustia embargan a los habitantes de del barrio V Centenario, devastado por la tormenta Noel que dejó una secuela de más de once muertos, desaparecidos, viviendas y puentes destruidos, comunidades incomunicadas y miles de damnificados. El barrio Quinto Centenario del Municipio de Piedra Blanca, donde sólo quedó el lodo, fue uno de los más afectados por aquella tragedia que ha marcado a los dominicanos, como la noche de Jimaní, donde otros hermanos fueron enterrados por la furia de un río. Una historia similar ocurrió en ese barrio caracterizado por la pobreza, donde los habitantes con los ojos llenos de lágrimas, llantos y las manos en la cabeza, contemplan cómo se le destruyó sus esfuerzos de toda una vida y sus sueños en menos de una hora, cuando el río Maimón cubrió de agua y lodo su vivienda, muriendo más de cinco niños y varios adultos, donde madres buscan desconsoladas los cuerpos de sus hijos, aunque sea para darle cristiana sepultura y e...