El aeropuerto neoyorquino JFK comenzó ayer a aplicar medidas especiales de control para revisar personas procedentes de África Occidental que puedan estar infectadas con el virus del ébola. La terminal aérea neoyorquina es la que más tráfico de pasajeros tiene en la costa este de Estados Unidos, cerca de 50 millones al año, aunque es la ruta de entrada de la mayoría de los viajeros que llegan a este país procedentes del área más afectada por el ébola. Las medidas, que fueron anunciadas el pasado miércoles por las autoridades estadounidenses, se extenderán la semana próxima a los aeropuertos Newark Liberty, en el vecino estado de Nueva Jersey, que también actúa como terminal aérea alternativa para Nueva York. También se extenderá el programa a los aeropuertos Washington Dulles, Chicago O’Hare y el de Atlanta, Hartsfield-Jackson, el que mayor número de pasajeros capta entre las terminales de todo el mundo, cerca de 95 millones al año. Las medidas aplicadas inicialmente en JFK...