Una madeja de supuestos actos corrupción que se viene tejiendo desde hace varios años con ventas irregulares de las tierras del Consejo Estatal del Azúcar (CEA), habría sido lo que provocó la ira en José Rodríguez para matar a tiros a los dos comunicadores de esta localidad, que habían sido comisionados por el director del CEA, para resolver un impasse en la venta de unas 45 tareas, que luego fueron cedidas a otra persona. Así lo dejan entrever profesionales del derecho, actores sociales y familiares de José Rodríguez (Joselito), el homicida-suicida, a quien la familia reconoce como una persona bipolar. Todo se habría iniciado cuando José Rodríguez, asesino de los locutores Leo Martínez y Luis Manuel Martínez, vendió una casa que por herencia tenía en el barrio Miramar, para adquirir unas 45 tareas en el batey El Jagual, a unos cuatro kilómetros al Este de esta ciudad. Los locutores pasaron a ser parte del problema, cuando el pasado mes de enero, el Día de los Santos Re...