Un incendio en una discoteca del sur de Brasil repleta de estudiantes universitarios dejó al menos 232 muertos este domingo, en su mayoría asfixiados en un tumulto por el pánico y una nube de humo negro. En medio del caos, decenas de personas quedaron tiradas en la calle fuera de la discoteca, para desesperación de sobrevivientes y bomberos que intentaban reanimarlas y abrir agujeros en las paredes con pesados martillos para rescatar más gente. A pesar de las llamas, las puertas de la discoteca Kiss de la ciudad de Santa María, en el estado de Río Grande do Sul, fueron trancadas, y decenas de personas se agolparon para intentar derribarlas y escapar, contaron testigos. Hay también 116 heridos, según el último balance de la policía y los bomberos. El fuego se inició en la madrugada, luego de que un integrante de una banda musical que tocaba en el escenario lanzara una bengala, según los bomberos y testimonios. Recién fue controlado cinco horas después....