Los dominicanos que cumplieron condenas en Estados Unidos por delitos penales, y deportados a territorio dominicano, enfrentan obstáculos en el país para acceder a un empleo, según establece el informe sobre el “Estado del arte de las migraciones”, el cual hace referencia al caso de República Dominicana. La investigación cuestiona que aún se sigan creando fichas criminales de manera permanente, registrando al acusado como imputado de la comisión y participación en hechos criminales, a pesar de no tener un historial delictivo en el país. Como consecuencia, a los deportados se les presenta una difícil situación para reinsertarse a la sociedad y a la productividad, ya que al aparecer “fichados” no pueden obtener certificado de buena conducta, requisito que normalmente exigen los empleadores. Algunas organizaciones han expresado desacuerdo con la práctica de la Policía Nacional, que exige a los criollos desterrados de Norteamérica reporta...