Guido Gómez Mazara carece de las más mínimas posibilidades de derrotar a Miguel Vargas en la convención del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), pero ha tenido el coraje de echar el pleito. Ese valor es de por sí un reconocimiento. Salvo una victoria pírrica, que parece más bien simbólica, con la sentencia del Tribunal Superior Electoral (TSE) que ordena entregarle el dispositivo sobre la convención municipal del domingo 13, ha tenido en contra todos los factores. Pero no se ha rendido, manteniéndose como un gladiador. En verdad, deja mucho que desear sobre la transparencia de un proceso que un candidato tenga que reclamar a la comisión organizadora informaciones que se suponen de interés público. Es insólito que Gómez Mazara tuviera que recurrir al TSE para que le proporcionaran la lista de miembros de las comisiones locales, los lugares donde sesionarán y la relación de los centros de votación. Por las tensiones e incidentes que han rodeado el proceso, nadie creerá que la...