Basta permanecer unos minutos en los alrededores de los tanques de almacenamiento de combustible de la empresa Falcondo, en Quita Sueño de Haina, para empezar a percibir un molesto ardor en los ojos y en la piel.Los moradores de esta comunidad de San Cristóbal aseguran que el hedor que despide la nafta almacenada en los tres tanques propiedad de la minera ha desatado una ola de enfermedades respiratorias y de la piel. “En la escuela los niños sufren de náuseas y vómitos, los mismos profesores tienen que usar mascarilla porque desde que la brisa sopla esto es insoportable”, afirma Feliciano Rojas, vicepresidente de la junta de vecinos Santa Cruz. Tanta es la indignación, que pese a la visita de técnicos del Ministerio de Medio Ambiente la semana pasada y a la decisión de la empresa Xtrata Nickel de trasladar el combustible hacia su planta de producción en Monseñor Nouel, los lugareños se muestran incrédulos y han declarado una vigilia permanente desde la tarde de ayer hasta q...