Joel Peralta Gutierrez Antes de los esteroides y la HGH y la crema y la clara y otras sustancias que otorgan magia superpoderosa, teníamos béisbol de la vieja escuela: ustedes saben, el robar señales desde el jardín central, ponerle corcho al bate, escupir la pelota, utilizar la hebilla de la correa del receptor para hacerle un corte a la pelota, echarle agua al terreno alrededor de las bases si el equipo visitante tenía corredores veloces, colocarle resina de pino u otra sustancia pegajosa al guante, quizás algo de aceite en la punta de la gorra, lanzar seis pulgadas frente a la goma de lanzar, alterar las dimensiones de la caja de bateo, mover las líneas de foul. Así que, gracias Joel Peralta, por recordarnos cómo se debe jugar el béisbol, cuando el romper las reglas y hacer trampa se consideraban un arte en vez de una afrenta moral contra las grandes tradiciones del deporte. Peralta fue expulsado en la octava entrada del juego del martes en la noche contra los Nacion...