
Lula, quien acaba de cumplir 66 años, agregó que con el seguimiento de las "recomendaciones médicas" y la "solidaridad del pueblo brasileño" será más fácil vencer en su "lucha" contra el cáncer.
"Sin perseverancia, sin resistencia, sin garra, uno no consigue nada", aseveró Lula, quien pidió disculpas por su voz afónica y manifestó su deseo de reencontrarse con sus seguidores políticos "en una nueva asamblea, en un nuevo discurso, en un nuevo acto público". Lula estaba en compañía de su esposa, Marisa Leticia, constató. El doctor Artur Katz, miembro del equipo médico que trata al ex jefe de Estado, declaró que Lula se encontrará cansado en los próximos días y que puede hacer "vida normal dentro del tratamiento", por lo que tendrá que limitar su agenda de trabajo.
Los especialistas sometieron hoy a Lula a una tomografía por emisión de positrones (PET, por sus siglas en inglés) con la que se descartó que el tumor se haya extendido a otras partes del cuerpo, según dijo a periodistas el cardiólogo Roberto Kalil, uno de los que atiende al expresidente.
Kalil aseguró que Lula ya ha recuperado su voz normal y descartó que la quimioterapia haya causado cualquier tipo de efecto colateral.
En un comunicado, la clínica especializada en oncología indicó que "el paciente concluyó la primera sesión de quimioterapia sin interacciones y se realizó exámenes PET y complementarios", además de pasar por una pequeña cirugía para la colocación de un catéter, que estuvo a cargo del médico paraguayo Julio César Mariño.
Está previsto que el exgobernante regrese al hospital dentro de unas tres semanas para continuar con el tratamiento y hasta entonces permanecerá en su domicilio, donde recibirá la medicación a través de un catéter.
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