
El ojo del huracán “Irene” tocó tierra cerca de Coney Island, en Brooklyn, y fue degradado a tormenta tropical al bajar sus vientos máximos sostenidos a 100 kilómetros por hora, con los que a su paso por la ciudad no dejó, de momento, daños destacables en sus rascacielos, aunque sí problemas de inundaciones en las zonas más sensibles.
Cerca de los ríos Hudson y East, en el Bajo Manhattan y en distintos puntos de las vías de circunvalación de la ciudad se detectaron inundaciones, así como en otras zonas tanto de Brooklyn, Queens y Staten Island, donde hay numerosas viviendas con daños causados por el agua.
Las autoridades llegaron a cerrar por esos problemas una de las vías del túnel Holland, que une Nueva Jersey y Nueva York, pero lo reabrieron al cabo de unas horas.
Ahora siguen atentas, sin embargo, a la reacción de las aguas que bordean la ciudad, que se elevaron a niveles alarmantes y ocasionaron unas inundaciones que podrían alargarse durante la jornada debido a la marea alta.
Con esa amenaza en mente, la ciudad de los rascacielos iba recuperando la normalidad y, pese a que en sus calles predominaba la estampa de ciudad fantasma marcada desde el sábado, ya había ciudadanos y turistas que, aprovechando los primeros rayos de sol que permitían la tormenta, se atrevían a salir a las calles para ver con sus propios ojos los daños de “Irene”.
Las autoridades, sin embargo, siguen indicando a los ciudadanos que, pese a que hay puntos de la ciudad en los que ya brilla el sol, se abstengan de salir a la calle y acercarse a lugares afectados por inundaciones o donde hayan caído árboles.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y el gobernador del estado, Andrew Cuomo, se apresuraron ya a visitar algunas de las zonas de la ciudad y el estado en las que “Irene” se ha dejado notar con mayor fuerza, aunque los mayores daños de los que hablan se ciñen a inundaciones, árboles caídos y líneas de electricidad cortadas.
Mientras tanto, Bloomberg visitaba esta mañana Battery Park y Central Park y tiene previsto informar a la población en la próxima hora sobre cuál es la situación en una ciudad donde ya hay quien habla de si las evacuaciones obligatorias o la suspensión del sistema público del transporte eran medidas demasiado contundentes para el impacto de “Irene” sobre la Gran Manzana.
La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) de la ciudad desplazó a numerosos operarios a varios puntos de las líneas de transporte suburbano para empezar a dragar el agua que ha inundado algunas estaciones y puntos de los túneles, en un movimiento para tratar de restaurar el servicio lo antes posible.
La Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) de la ciudad desplazó a numerosos operarios a varios puntos de las líneas de transporte suburbano para empezar a dragar el agua que ha inundado algunas estaciones y puntos de los túneles, en un movimiento para tratar de restaurar el servicio lo antes posible.
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