Una mujer fue ultimada de más de treinta puñaladas por su ex concubino quien luego se suicidó infiriéndose varias heridas, en la comunidad de Gurabo.
En los primeros ocho meses de este año 103 mujeres han sido muertas por sus parejas o exparejas, de acuerdo a las estadísticas acumuladas sobre femenicidios en el país.
Las víctimas fueron identificadas como María Nereyda Polanco, de 46 años de edad, y José Antonio Pérez, de 38.
La señora Polanco falleció en La Unión Médica y Pérez expiró en el hospital José María Cabral y Báez, de esta ciudad.
Según los informes, ayer tarde Pérez visitó a su ex pareja para tratar de reconciliarse, pero al ella negarse la emprendió a cuchilladas que le causaron la muerte y luego se infirió unas nueve heridas falleciendo posteriormente.
Testigos del hecho, explicaron que cuando la mujer fue atacada a puñaladas se encontraba junto a una menor pariente, que tuvo que huir para evitar también ser agredida.
Se dijo que el homicida tenía una orden de alejamiento en su contra, debido a que la mujer se había querella por maltrato físico.
La señora Polanco trabajaba como conserje en el colegio Holy Trinity, que funciona en la comunidad de Gurabo.
Había mantenido una relación sentimental de siete años con su homicida y tenían alrededor de un mes de separado.
La tragedia mantiene consternados a los moradores de la comunidad de Gurabo. En los últimos meses, en la región del Cibao han sido ultimadas varias mujeres por sus parejas o exparejas.

Las víctimas fueron identificadas como María Nereyda Polanco, de 46 años de edad, y José Antonio Pérez, de 38.
La señora Polanco falleció en La Unión Médica y Pérez expiró en el hospital José María Cabral y Báez, de esta ciudad.
Según los informes, ayer tarde Pérez visitó a su ex pareja para tratar de reconciliarse, pero al ella negarse la emprendió a cuchilladas que le causaron la muerte y luego se infirió unas nueve heridas falleciendo posteriormente.
Testigos del hecho, explicaron que cuando la mujer fue atacada a puñaladas se encontraba junto a una menor pariente, que tuvo que huir para evitar también ser agredida.
Se dijo que el homicida tenía una orden de alejamiento en su contra, debido a que la mujer se había querella por maltrato físico.
La señora Polanco trabajaba como conserje en el colegio Holy Trinity, que funciona en la comunidad de Gurabo.
Había mantenido una relación sentimental de siete años con su homicida y tenían alrededor de un mes de separado.
La tragedia mantiene consternados a los moradores de la comunidad de Gurabo. En los últimos meses, en la región del Cibao han sido ultimadas varias mujeres por sus parejas o exparejas.
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