
Un número tan alto de robos de celulares solo significa una cosa: el negocio es lucrativo porque hay quienes compren móviles robados y, peor aún, quienes los desbloquean y activan. Y es bueno reiterar aquí que los 2,751 reportados a la Policía en el lapso señalado no representan, necesariamente, el total de los aparatos robados, debido a que no todo el mundo denuncia ocurrencias de este tipo.
Hace poco, el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones informó que pondría en servicio dispositivos que impedirían la reactivación de celulares denunciados como robados y debidamente bloqueados. Parece evidente que este servicio, que podría ser un disuasivo para el robo, no está funcionando y por esa razón el robo de celulares, que generalmente va acompañado de agresión física y hasta muerte, sigue siendo un negocio muy lucrativo.
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