
Un politécnico de Villa Mella está exigiendo a sus estudiantes, como condición para matricularlos, una cooperación de RD$800 y sendos galones de cloro, desinfectante, ácido muriático, escobas y cepillo.
Francisca Alcántara, madre de dos de los estudiantes de ese plantel, gana la vida lavando y planchando en casa de familia y asegura que no dispone de recursos para cumplir con esos requerimientos.

Recuerda que, además, debe comprar uniformes, zapatos, libros y otros útiles escolares que exige la escuela.
“Envío mis hijos a escuelas públicas porque no puedo pagar un colegio”, afirma la atormentada madre.
Ese es sólo un ejemplo de las múltiples denuncias que llegan a los medios de comunicación sobre esa práctica, calificada de ilegal por las autoridades del Ministerio de Educación.
“¿Qué hará una escuela con 2,500 resmas de papel?, se preguntó el ministro de Educación, licenciado Melanio Paredes.
Paredes se refirió a una escuela de la zona norte de la Capital que está pidiendo a cada uno de sus 2,500 estudiantes una resma de papel, para usarlas en el próximo año escolar.
Las autoridades no han podido controlar esa práctica, a pesar de que han suspendido y sometido a investigación a muchos directores de centros públicos. La situación está preocupando a los sectores políticos del país.
El diputado reformista Luis José González Sánchez pidió al Gobierno y al sector privado que adelanten a sus servidores el 40 por ciento de la regalía pascual para que puedan comprar los últiles escolares de sus hijos y enviarlos a las escuelas el 17 de este mes, cuando se inicia la docencia.
Argumentó que miles de familias no envían a sus hijos a las escuelas por los elevados costos de los útiles, que doblan el salario que devengan.
“Como el presidente Leonel Fernández observó una Ley que otorgaba un sueldo 14 que se destinaría para bono escolar, alegando que no tiene fondos, que ejecute una medida popular como sería adelantar una parte de la regalía pascual para sus servidores”, agregó.
González Sánchez criticó que anualmente se cambien los libros de textos frente a la indolencia de las autoridades educativas que no hacen nada para enfrentar ese mal.
“El cambio de libros de textos se ha convertido en un gran negocio para los centros de enseñanza privados, que no se conduelen de la desgracia de los padres de sus alumnos que carecen de recursos para poder comprarlos”, precisó el legislador.
Melanio Paredes aseguró que distribuyó en las 18 regionales de Educación detergentes, escobas y otros materiales.
No se justifica pedir nada
Melanio Paredes aseguró que desde hace 15 días distribuyó en las 18 regionales de Educación detergentes, escobas y otros implementos para la limpiza de los planteles públicos. Además, distribuyó RD$25 millones para reparaciones menores de las escuelas. No se justifica pedir nada, dijo.
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