
Tenia mis dudas… claro que las tenía. Ahora no, ahora estoy convencido “de que se van, se van.” El gobierno creó una percepción de triunfo arrollador en primera vuelta con más de un 60%, que dejaría aniquilados a los partidos de oposición. Todos los días una encuesta, espacios pagados en los periódicos, en la radio y la televisión. Un mismo coro: “Leonel en primera vuelta”. Tantas veces lo dijeron que hasta yo, que soy como Santo Tomás, “ver para creer”, me estaba creyendo el cuento de la primera vuelta, a pesar del desastre económico...Miles de millones de pesos se gastó el gobierno del presupuesto nacional para hacernos creer a todos que el triunfo de Leonel sería arrollador, que le daría una pela de calzón quitado al PRD. Más de mil bocinas en radio y televisión repitiendo lo mismo las 24 horas de todos los días incluyendo sábados y domingos. No hubo tregua. El plan era adormecer la conciencia nacional a base de repetir la misma mentira. “E pa lante que vamos”, “llegó el progreso”, “Metro a Metro con Leonel”, “Leonel en primera vuelta”. Una y otra vez, una y otra vez lo mismo. Diez millones de afiches colocados en todos los postes de luz, en todas las esquinas, en todos los rincones. Más de 500 mil vallas colocadas en todas las ciudades y campos con la foto de Leonel: “P alante presidente”. Esa monstruosa campaña de publicidad y propaganda estuvo acompañada de la compra de dirigentes de oposición, de cantantes y comberos aniquilados que también repetían lo mismo: “P alante Presidente”, “Leonel en Primera Vuelta”, etc. El gobierno de Leonel ha comprado lo que se vende y lo que no se vende. Claro entre los que ha comprado no hay uno solo que sirva. El que se vende es un traidor y como tal debe ser tratado. Y los traidores no pagan ni con la muerte. El presidente Fernández se trazó como meta destruir al Partido Reformista comprándolo. Y en gran medida lo ha conseguido. Es por eso que la candidatura de Amable Aristy Castro lejos de crecer ha descendido. Debería tener hoy cerca del 20 por ciento. Tal vez más. Pero Leonel se ha encargado de que no sea así. La meta era dejarlo en menos de un 5 por ciento. Y parece que lo ha logrado. La maquinaria reeleccionista le estaba pasando el rodillo del Estado a toda la oposición, no solo al candidato reformista, igual como ocurrió con Danilo Medina. Sin embargo se ha producido un vuelco en el campo electoral. Las cosas han cambiado radicalmente en las últimas seis semanas desde que el PRD aplicó una línea de masas, es decir, desde que el PRD salio unido monolíticamente en torno a su candidato Miguel Vargas a tomar las calles para defender su espacio electoral. Junto a la unidad del PRD, otro elemento significativo ha gravitado para producir una correlación de fuerzas favorable al candidato del PRD. El agravamiento de la crisis económica que el gobierno ha manejado torpemente. Los precios de todos los alimentos han subido de precio junto a los carburantes. La respuesta de las autoridades ha sido subsidiarlo todo hasta después que pase el 16 de mayo. Entre 60 y 70 mil millones de pesos ha gastado el gobierno en subsidios, sin contar con los miles de millones de pesos que ha malgastado en la compra de tránsfugas y traidores, lo que ha permitido que al Palacio Nacional ahora le llamen “Duquesa”. El gobierno no ofrece soluciones, da subsidios; subsidios que acabaran con la estabilidad económica y la paz social, porque esos subsidios deberían llamarse “suicidios”, porque después de las elecciones haremos filas para lanzarnos de los puentes. El gobierno está llevando el país a un callejón sin salida. Gane quien gane las elecciones de este miércoles lo que le viene a este país será de madre. Lo que nos viene a todos después de las elecciones aun la gente no lo sabe, pero no será nada bueno. El PRD volverá a recibir del PLD un país en bancarrota. Por todas esas razones la reelección se derrumba. La percepción triunfalista de victoria arrolladora en primera vuelta ha sido pulverizada por el PRD. La percepción ha cambiado. Ahora es Miguel Vargas quien puede ganar incluso en la primera vuelta. Si las cosas siguen como van, Leonel puede irse en primera vuelta, pero para su casa. No importa cuantas encuestas sesgadas por el dinero se publiquen dándole más de un 50 por ciento al presidente Fernández, no importan las bocinas bien pagadas defendiendo lo indefendible, no importa que los embajadores y cónsules estén en el país haciendo campaña electoral; no importa cuantos millones esté repartiendo el presidente en sus recorridos.. El pueblo lo dice. De que se van, se van. En la primera o en la segunda vuelta, como quiera se van. Para garantizar que así sea, vota blanco, vota por el jacho encendido, vota por el PRD, vota por Miguel Vargas.
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