BONAO.-Un prominente profesional de la salud de Bonao pidió al Magistrado Presidente de la Suprema Corte de Justicia intervenir a fin de terminar con el estado de anarquía en que se desenvuelve la justicia en esta ciudad. El doctor Juan Ubaldo Sosa Almonte, ex director Provincial de salud de la Provincia Monseñor Nouel, dijo que en los tribunales de esta ciudad se ha generado una situación caótica por la falta de estabilidad en sus puestos de los denominados Jueces Interinos, quienes un día fungen como jueces de tránsito, otro como Jueces de los tribunales de niños y adolescentes, otras como jueces de trabajos, como jueces de tierra o simplemente como jueces de paz. Sosa Almonte sostiene que esta situación. Genera serios inconvenientes al sistema “pues estos magistrados no tienen tiempo para dedicarlo ni a un asunto ni a otro, generando que el 90 por cientos de las decisiones que producen vuelvan a nuevo juicio por deficiencias procesales tan simples como la inobservancia del articulo 335 del C.P.P, entre otras situaciones, generando protesta y perdida de la confianza en la justicia por parte de los ciudadanos, aumento de los costos procesales, mantiene el sistema judicial automatizado y sobrecargado de expedientes, y agotamiento de las partes por los interminables reenvíos, superando en muchos casos al viejo sistema. Los abogados no saben cuando el Juez apoderado de un caso determinado subirá a estrado, porque generalmente el día señalado para conocerlo, “son informado de que este ha sido designado en tal o cual tribunal”, situación en la cual, la Corte designa a cualquier abogado para que funja como juez, muchas veces, recién graduados, lo que consideramos un irrespeto por parte de la Suprema Corte de Justicia al pueblo de Bonao. El Dr. Sosa dijo sentirse frustrado porque creía que para ser Juez se debía tener amplia formación humanística, fuertes conocimientos de filosofía e historia universal y del derecho, sin embargo “hoy descubro que es todo lo contrario”. Cualquier puede serlo. Señaló como otra tragedia de la justicia en Bonao el hecho de que cada tres meses la suprema envía al Juzgado de la Instrucción e los tribunales de tránsito, a un estudiante de la escuela de la magistratura a fungir como juez, “sin los conocimientos y experiencia necesaria para asumir esa etapa procesal tan delicada, generando situaciones penosas y baja productividad. A modo de ejemplo, “la última estudiante que enviaron como juez de la instrucción de los juzgados de tránsito hace una semana que se marchó y en tres meses que duró en Bonao, a penas conoció 19 procesos, de los cuales seis (6) fueron enviados a juicio, dos (2) autos de no ha lugar, y el resto fueron aplazados por simplezas como “que el abogado tal no ha terminado de ponerse la toga”, a pesar de que este tribunal es probablemente uno de los de mayor volumen de trabajo del país. “Esta magistrada compensaba su incapacidad con la agresividad, la arrogancia, la altanería, la petulancia y la prepotencia, rasgos característicos de los egresados de la Escuela de la Magistratura, aspecto que debe ser evaluado por quienes dirigen la escuela de formación de jueces. Otra situación que matiza la anarquía de la justicia de Bonao, la constituye el hecho de que jueces y empleados se pasan el día revisando revista de comestología y modas “pues la suprema a pesar de manejar tantos recursos, no ha sido capaz de instalar un sistema alternativo de energía, como un inversor o el alquiler de planta eléctrica, lo que genera que a veces durante el día entero no se pueda producir ni siquiera una simple comisión rogatoria” por falta de energía eléctrica, lo que impide también que los jueces puedan cumplir con sus funciones. El desastre es tan grande que ni siquiera un fax que funcione existe, no hay donde sentarse tanto los abogados como los ciudadanos y nadie se inmuta, ni siquiera el Colegio de Abogados, institución que al politizarse no solo perdió la credibilidad social, sino también, su espacio gremial permitiendo que la justicia en Bonao llegara a los actuales niveles de desorden, siendo urgente la designación de una persona que se encargue de los asuntos administrativos el Distrito Judicial de Monseñor Nouel, y terminar con la centralización que tienen la gente de la Vega, “quienes mandan a Bonao las migajas que le sobran”, amparados en un modelo de gestión agotado en toda parte del mundo. Consideramos que la Suprema debe estudiar y copiar en lo posible el modelo de descentralización empleado por la Secretaría de Estado de Salud Pública, y dejar que los Distritos Judiciales manejen sus propios fondos, para evitar que simpleza como la carencia de bombillas, de un fax, de un teléfono, de una fotocopiadora o de tinta para una impresora paralicen los tribunales como ocurre en la actualidad. La jurisdicción civil no escapa a este desorden, y allí tenemos expedientes con mas de dos años “en estado de fallo”, y en algunos de estos, las partes han muerto sin ver terminado sus procesos en primer grado, lo que consideramos una violación al derecho a una justicia enmarcada dentro del plazo razonable, por lo que entendemos que el Magistrado Presidente de la Suprema Corte debe volver sus ojos hacia Bonao, y dedicarle un poquito de atención a los aspectos gerenciales, tanto en el aspecto de las cosas materiales, como lo concernientes a los recursos humanos. Para el Dr. Juan Ubaldo Sosa Almonte la única fortaleza que puede exhibir el Distrito Judicial de Monseñor Nouel es la honorabilidad, la responsabilidad, la seriedad de sus jueces, cuyo trabajo se ve empeñado por la falta de gerencia y de apoyo administrativo por los estamentos superiores que lo han abandonado a la deriva, situación que debe cambiar para evitar el colapso el sistema en esta provincia. Aspiramos a que el Magistrado Subero atienda nuestro llamado y no se esconda detrás de la supuesta falta de presupuesto que según el tiene el Poder Judicial, puesto que para atender las deficiencias señaladas, solo se necesita voluntad y responsabilidad para cumplir con los deberes y obligaciones asumidos en los respectivos cargos.
BONAO.-Un prominente profesional de la salud de Bonao pidió al Magistrado Presidente de la Suprema Corte de Justicia intervenir a fin de terminar con el estado de anarquía en que se desenvuelve la justicia en esta ciudad. El doctor Juan Ubaldo Sosa Almonte, ex director Provincial de salud de la Provincia Monseñor Nouel, dijo que en los tribunales de esta ciudad se ha generado una situación caótica por la falta de estabilidad en sus puestos de los denominados Jueces Interinos, quienes un día fungen como jueces de tránsito, otro como Jueces de los tribunales de niños y adolescentes, otras como jueces de trabajos, como jueces de tierra o simplemente como jueces de paz. Sosa Almonte sostiene que esta situación. Genera serios inconvenientes al sistema “pues estos magistrados no tienen tiempo para dedicarlo ni a un asunto ni a otro, generando que el 90 por cientos de las decisiones que producen vuelvan a nuevo juicio por deficiencias procesales tan simples como la inobservancia del articulo 335 del C.P.P, entre otras situaciones, generando protesta y perdida de la confianza en la justicia por parte de los ciudadanos, aumento de los costos procesales, mantiene el sistema judicial automatizado y sobrecargado de expedientes, y agotamiento de las partes por los interminables reenvíos, superando en muchos casos al viejo sistema. Los abogados no saben cuando el Juez apoderado de un caso determinado subirá a estrado, porque generalmente el día señalado para conocerlo, “son informado de que este ha sido designado en tal o cual tribunal”, situación en la cual, la Corte designa a cualquier abogado para que funja como juez, muchas veces, recién graduados, lo que consideramos un irrespeto por parte de la Suprema Corte de Justicia al pueblo de Bonao. El Dr. Sosa dijo sentirse frustrado porque creía que para ser Juez se debía tener amplia formación humanística, fuertes conocimientos de filosofía e historia universal y del derecho, sin embargo “hoy descubro que es todo lo contrario”. Cualquier puede serlo. Señaló como otra tragedia de la justicia en Bonao el hecho de que cada tres meses la suprema envía al Juzgado de la Instrucción e los tribunales de tránsito, a un estudiante de la escuela de la magistratura a fungir como juez, “sin los conocimientos y experiencia necesaria para asumir esa etapa procesal tan delicada, generando situaciones penosas y baja productividad. A modo de ejemplo, “la última estudiante que enviaron como juez de la instrucción de los juzgados de tránsito hace una semana que se marchó y en tres meses que duró en Bonao, a penas conoció 19 procesos, de los cuales seis (6) fueron enviados a juicio, dos (2) autos de no ha lugar, y el resto fueron aplazados por simplezas como “que el abogado tal no ha terminado de ponerse la toga”, a pesar de que este tribunal es probablemente uno de los de mayor volumen de trabajo del país. “Esta magistrada compensaba su incapacidad con la agresividad, la arrogancia, la altanería, la petulancia y la prepotencia, rasgos característicos de los egresados de la Escuela de la Magistratura, aspecto que debe ser evaluado por quienes dirigen la escuela de formación de jueces. Otra situación que matiza la anarquía de la justicia de Bonao, la constituye el hecho de que jueces y empleados se pasan el día revisando revista de comestología y modas “pues la suprema a pesar de manejar tantos recursos, no ha sido capaz de instalar un sistema alternativo de energía, como un inversor o el alquiler de planta eléctrica, lo que genera que a veces durante el día entero no se pueda producir ni siquiera una simple comisión rogatoria” por falta de energía eléctrica, lo que impide también que los jueces puedan cumplir con sus funciones. El desastre es tan grande que ni siquiera un fax que funcione existe, no hay donde sentarse tanto los abogados como los ciudadanos y nadie se inmuta, ni siquiera el Colegio de Abogados, institución que al politizarse no solo perdió la credibilidad social, sino también, su espacio gremial permitiendo que la justicia en Bonao llegara a los actuales niveles de desorden, siendo urgente la designación de una persona que se encargue de los asuntos administrativos el Distrito Judicial de Monseñor Nouel, y terminar con la centralización que tienen la gente de la Vega, “quienes mandan a Bonao las migajas que le sobran”, amparados en un modelo de gestión agotado en toda parte del mundo. Consideramos que la Suprema debe estudiar y copiar en lo posible el modelo de descentralización empleado por la Secretaría de Estado de Salud Pública, y dejar que los Distritos Judiciales manejen sus propios fondos, para evitar que simpleza como la carencia de bombillas, de un fax, de un teléfono, de una fotocopiadora o de tinta para una impresora paralicen los tribunales como ocurre en la actualidad. La jurisdicción civil no escapa a este desorden, y allí tenemos expedientes con mas de dos años “en estado de fallo”, y en algunos de estos, las partes han muerto sin ver terminado sus procesos en primer grado, lo que consideramos una violación al derecho a una justicia enmarcada dentro del plazo razonable, por lo que entendemos que el Magistrado Presidente de la Suprema Corte debe volver sus ojos hacia Bonao, y dedicarle un poquito de atención a los aspectos gerenciales, tanto en el aspecto de las cosas materiales, como lo concernientes a los recursos humanos. Para el Dr. Juan Ubaldo Sosa Almonte la única fortaleza que puede exhibir el Distrito Judicial de Monseñor Nouel es la honorabilidad, la responsabilidad, la seriedad de sus jueces, cuyo trabajo se ve empeñado por la falta de gerencia y de apoyo administrativo por los estamentos superiores que lo han abandonado a la deriva, situación que debe cambiar para evitar el colapso el sistema en esta provincia. Aspiramos a que el Magistrado Subero atienda nuestro llamado y no se esconda detrás de la supuesta falta de presupuesto que según el tiene el Poder Judicial, puesto que para atender las deficiencias señaladas, solo se necesita voluntad y responsabilidad para cumplir con los deberes y obligaciones asumidos en los respectivos cargos.
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