Los Grammy Latino, una mafia de disquero

Un porcentaje para las disqueras
Siguiendo en esa misma línea, con las empresas discográficas se ha estado dando un caso muy curioso. Han adoptado la modalidad de exigir un porciento de los contratos de actuaciones de los artistas a los cuales les graban. La práctica se verifica en las empresas discográficas tanto de aquí como extranjeras. Las disqueras alegan que cuando promueven y popularizan un disco el artista recibe amplios beneficios pues se incrementan sus contrataciones generando con ello muchos recursos. Cuando un artista pega un disco puede pasarse uno, dos, tres años (o toda la vida) viviendo del mismo como sucedió con ?Obsesión? de Aventura, el "Por Amor", de Solano que canta Niní Cáffaro, o la "Burbuja de Amor" de Juan Luis Guerra. Un solo tema les ha bastado para darle la vuelta al mundo. Las casas discográficas aducen además que el negocio del disco está muy afectado por la piratería y la facilidad conque la gente baja la música de la internet.
Costilla records
Muchos artistas han aceptado la exigencia, pero hay otros que se han negado y dicen que no están dispuestos a que las disqueras ganen dinero con los discos y también se beneficien de sus actuaciones. Hay muchos de ellos que han roto con sus disqueras y han creado sus propios sellos.
Y como lo que más les interesa es la promoción, al convertirse en dueños de sus discos, cuando graban liberan sus producciones para que la gente la baje gratuitamente de la internet o se se las ceden a los piratas para que las comercialicen libremente.
Y como lo que más les interesa es la promoción, al convertirse en dueños de sus discos, cuando graban liberan sus producciones para que la gente la baje gratuitamente de la internet o se se las ceden a los piratas para que las comercialicen libremente.
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