
Por Tony Brito
BONAO.-Si las exportaciones de metales robados constituyen una ignominia, la denuncia de la Falconbridge sobre la penetración violenta a sus instalaciones para sustraer ferroníquel plantea problemas para la inversión extranjera. Las compañías telefónicas y eléctricas se han quejado insistemente de robos de cables, materiales que se presume son luego fundidos y exportados. Si bien se trata de un caso gravísimo, ahora la Falconbridge la pone más lejos al reclamar protección para sus operaciones de la jefatura. Evidenciando la inseguridad como uno de los peores riesgos para la inversión, la minera dice que grupos armados incursionan violentamente en sus instalaciones para sustraer ferroníquel. Las acciones tienen que ser muy graves cuando la empresa decide hacerlas de conocimiento público. Como las autoridades conocen muy bien lo que la denuncia implica, se supone que prestarán la debida atención tanto al desafío de la inseguridad como al negocio de metales robados. Se trata de dos problemas que parecen cada día más acuciantes. Al jefe de las Fuerzas Armadas, teniente general Ramón Aquino García, a fin de que les dé protección a las instalaciones de esa empresa productora de níquel para evitar que esas acciones arruine la producción.
BONAO.-Si las exportaciones de metales robados constituyen una ignominia, la denuncia de la Falconbridge sobre la penetración violenta a sus instalaciones para sustraer ferroníquel plantea problemas para la inversión extranjera. Las compañías telefónicas y eléctricas se han quejado insistemente de robos de cables, materiales que se presume son luego fundidos y exportados. Si bien se trata de un caso gravísimo, ahora la Falconbridge la pone más lejos al reclamar protección para sus operaciones de la jefatura. Evidenciando la inseguridad como uno de los peores riesgos para la inversión, la minera dice que grupos armados incursionan violentamente en sus instalaciones para sustraer ferroníquel. Las acciones tienen que ser muy graves cuando la empresa decide hacerlas de conocimiento público. Como las autoridades conocen muy bien lo que la denuncia implica, se supone que prestarán la debida atención tanto al desafío de la inseguridad como al negocio de metales robados. Se trata de dos problemas que parecen cada día más acuciantes. Al jefe de las Fuerzas Armadas, teniente general Ramón Aquino García, a fin de que les dé protección a las instalaciones de esa empresa productora de níquel para evitar que esas acciones arruine la producción.
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