
BONAO.-Su rincón preferido es un cuarto de música, desde el que ve a través de un monitor todos los entornos de su casa, llama por teléfono y escucha las cualidades y defectos de sus temas. La sencillez y transparencia de Héctor Acosta son tan notorias, que se convierten en "defectos" que pueden no beneficiarle en el difícil mundo en que se desenvuelve.
El Torito tiene ojos sinceros, gestos muy lejos de las poses propias de un artista y sentimientos que no se averguenza de dejar salir. Habla sin tapujos, no evita preguntas por difíciles que estas sean y demuestra con su denotado optimismo, que tiene la valentía de los que saben levantarse ante cada golpe de la vida y salir triunfante del intento. Abrió de par en par las puertas de su casa en Bonao para nosotros, sin misterios, dejando ver su rincón preferido. Ese que sabe de sus sueños y pesadillas, en el que pasa casi el día, se acomoda, llama, fuma un cigarrillo y ríe.
Es una especie de sala pequeña de música, con muebles acolchados, aparatos de música, monitor, un estante encrustado en la pared, una pequeña mesa y junto a él, siempre el celular. "Aquí escucho los errores de los discos, las cosas buenas, malas. De aquí es que llamo a ustedes los periodistas, los locutores, los amigos, las novias cuando había".
A propósito de su reciente separación, le preguntamos si la casa en que vive es nueva o es la misma en la que convivía con su ex esposa. "Es la misma, pero la transformé, la cambié, le quise remover todas las cosas que yo entendía que podrían traer malos recuerdos".
-¿Y los recuerdos se borran quitando detalles? ¿No crees que están en la mente y permanecen allí por más que cambies la casa? ‑preguntamos‑ "Sí, puede ser, pero ayuda", dijo.
Teniendo a Dios como su aliado, es como ha superado todas las experiencias negativas que han rodeado su vida en los últimos meses, desde la ruptura con su ex manager, El Toro, la separación de su esposa y el engaño del que fue víctima por su último manager.
"Solo con Dios. Porque todas las cosas por las que he pasado en apenas un año son para poner loco a cualquiera. Y eso que las que yo he contado son pocas, porque son las que puedo decir. Las que tengo dentro son peores y he podido sobrellevarlas y autoayudarme". El cariño de la gente ha sido determinante para él en este difícil proceso.
"¿Te imaginas que a parte de las cosas que he pasado el pueblo me rechace? Dios y el pueblo han sido determinantes en todo el sentido de la palabra".
Se siente bendecido
Responde afirmativamente cuando le preguntamos si se siente bendecido por Dios cuando ve el progreso de su carrera a pesar de las vicisitudes que ha vivido en los últimos meses. "Mucha gente no creía en el proyecto, porque decían que el Toro era el que sabía del negocio, pero se olvidaron de dos cosas esenciales y es que yo soy una persona muy observadora y reconozco que aprendí mucho al lado del Toro y lo he puesto en práctica, aparte de que yo tenía una aliado fuerte que era Dios".
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